| “En la casa de campo de Heinrich Böll pude escribir a pesar de sentir el aliento del exilio a mis espaldas”. |
“Berlín ha sido un sitio maravilloso: tiene muchas conexiones históricas y secretas con La Habana”. |
“El exilio le abre los ojos al escritor soñador que eres cuando estás en tu tierra”. |
| "Pido a Dios cada día que mis libros sirvan para algo". |
En el estante donde conserva algunos libros firmados por su amigos. |
"Descubrí la computación en 1990 y ya ni siquiera puedo escribir a mano". |
Primera foto que se tiró para su editorial española Zoela. |
"Llegué a escribir en un clóset cerrado sobre el baño de mi casa. No tenía otro espacio para hacerlo". |
"En otra casa, también sin espacio, puse mi librero y la computadora junto al tanque de agua del edificio". |